Posteado por: pierochepiu en: Septiembre 19, 2008
1. Cuando vimos a Daniela Sarfaty entrar a un Bowling Miraflores lleno de chibolos emo, y luego con un abrigo largo sentarse en un discreto banquito en la esquina del cuadrilatero que hacía de bar, y poquito después alterar el desorden de su flequillo, la esperanza, se expandió tanto como la nostalgia de verla en ese pantalón azul eléctrico de su tiempo en Torbellino, huracán de pasiones. Los deslenguados Chabelos, vendrían detrás de ella como un pronóstico que mejores tiempos vendrían ese sábado.
2. Un torbellino, pero humano, se formaba al frente de nosotros. El pogo hacía su mejor esfuerzo de parecen desprolijo y violento, pero no les salía. Eran apenas diez escolares repartiendo golpe. A la distancia más que admiración o temor provocaba repartir tacles y cocachos, a dormir carajo.
3. Hace dos horas que el negro pantera y yo estamos esperando que se acabe esta sucesión de banditas punk de cuyos nombres no puedo acordarme. “Si tocan punk, porque no hablan al menos de destruir a palazos a Alan García o por qué no se quejan de que su papas no los dejan salir, algo así, donde está la violencia, la sangre escupida a los fans, dónde” recuerdo que le dije al negro pantera que se mostró de acuerdo, luego le dije “Mira gil, lo que pasa es que estos chibolos emo, han cagado el punk cantando sobre sus parejitas y que se sienten solos. Primero a quién le interesa. Segundo, cuándo hablar de uno mismo se convierte en una buena canción. O sea paja que la inspiración provenga de tí, pero vamos si eres un inepto como estos, ni por más talento que tengas componiendo te va a salir una buena canción”. Dispuse el siguiente argumento al tiempo que el negro pantera pedía la segunda cerveza de la noche. “Esta onda de ser emo es como ser un romántico que lee poesía al oído de la flaca. Ahora esta mierda ha reemplazado a la poesía en popularidad, lo que habla hasta el culo de la poesía actual. Por eso tenemos que soportar la mediocridad de tipos que en su vida han leído a Washington Delgado” le expliqué asadísimo al Negro Pantera quién de inmediato respondió, “Quién chucha es Washington Delgado”.
4. Al parecer hay cuatro formas de poguear. 1) La del gallito ciego, repartir patada y codasos sin importar a quién. 2) El suicida valiente, quién más que golpear va a ser empujado. 3) El payaso que se la quiere llevar fácil, usualmente se queda en la periferia del pogo y empuja sin meterse en el pogo. 4)El loco no me duele nada, quién aunque es tumbado en repetidas ocasiones consigue levantarse con una insípida sonrisa en los labios.
5. “Ya pe ese pogo” Reclama la excelente banda a quién nadie hace caso porque es la telonera de los Chabelos. El vocalista conflictuado con sus demonios internos, se pregunta, que chucha les pasa. El fin pasado tocamos ebrios en Villa María y ahora tocamos sobrios y paja, y no pasa nada. En fin, conchadesumadres. El vocalista, quizás nunca lea esto, pero en serio, no se les escuchaba nada.
6. “Cuando toquen Luisa me meto al pogo” grito el negro pantera, detrás de él un tipo se quita el polo de Bad Religion, las espuelas en la muñeca, y le grita a sus compinches, chicos, ya vengo. ¿Creíste Pantera que te la llevarías fácil?
7. Ibamos a morir.