Placardia

Piero al 35.7%

Posteado por: pierochepiu en: Octubre 6, 2008

1. Esa mañana Khaterine Fullop le sacaba lustre al gigantesco balón de gimnasio. Se tendía encima de ese objeto plástico freudiano. Su respiración era difícil por el esfuerzo que hacían sus bronceados abdominales inferiores. Se siente bien, anunciaba, al final de la tercera repetición de abominables. Luego Khaterine Fullop se ponía de pie para colocar ahora su esculpido abdomen encima de la bola y trabajar, porque ella si trabaja, la parte inferior de la espalda. Después cogería las pesillas y procedería a reclinarse  len-ta-men-te. Una y otra, y otra, vez. Hasta que la propaganda nos dejará con ella despidiéndose con chau nos vemos mañana. Y la locución pronunciará inclemente: Khaterine (está) al 100%.

2. Horas después de la Bembos La Mente sonaría el teléfono recordándome que si no iba en estos momentos al gym para renovar mi menbresía perdería todos, absolutamente todos los beneficios provisionados por el gimnasio. Lo único que adelgaza es la billetera. Los mando directito al tacho de la basura mental.

3. El amigo de todos escribe por Messenger que los Yacks están de concierto y que si no tienes nada mejor que hacer (y como nunca si tengo) pues para ir.

4. Me cancelan. Nos encontramos en un grifo, bebemos una chata de Ron mientras caminamos por las calles viendo a los taxis parar y pasar y cruzar y rechillar las avenidas. Entonces decidimos tomar el taxi que nos llevaría al sargento para comprar otra chata y conversar sobre las cosas que podríamos hacer pero que no lo conseguiríamos, por giles. Dejábamos que la vida nos viviera insatisfactoriamente, cuando de repente, escogimos entrar animados por un corto vestido floreado. Ya adentro una bruma de cigarro nos impedía ver a la chica del vestido floreado. Pedimos unas botellas y nos sentamos a hablar de los yacks y del caracter belludo del grupo, y de esa canción himno de la generación yo no hago deporte, me gusta el alcohol. Que de no ser por la base 3 del grupo los hubiera convertido en un no se quién y no se cuántos.

5. Luego el concierto muy bueno, saltarín y juerguero, pero ya pues cuando un cover y otra cosa que no se haya visto. Paja que lo hagan porque les da la gana, pero ya como gusto, estuvo bueno.

6. Ocho chelas después, enterrado en mi cama, saco regla de tres, siendo los factores estómago, cabeza y garganta las variables elegidas cuyo monto se eleva apenas a un 35.22% sin ningún signo de mejora en el horizonte anímico.

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