Posteado por: pierochepiu en: Noviembre 18, 2008
Después de dejar cada una de las botellas vacías, caminar por calles más calladas de la ciudad, suspirar al caer sobre mi cama y dormir durante ese momento en qu la madrugada se confunde con el día; suelo despertarme los domingos para leer algunos secretos para mí.
A pesar de que todos tengamos cosas que nos guardamos para nosotros. Es sorprendente que muchos se parezcan. Los secretos suelen igualarnos sin saberlo, mientras más oscuro lo mantengamos su naturaleza se vuelve más simple y se multiplica.
Y no todos los secretos tienen la investidura de un puñal. Algunos secretos son deseos que no hacen daño a nadie. Manifiestan que a pesar de todo, todavía se puede ser feliz, desean el bien.